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Historia
LA FUNDACIÓN
El Kiko’s de la Avenida Juárez, esquina con la calle de Bucareli, en la glorieta del Caballito, que hoy ya desapareció, era sitio de reunión de periodistas, escritores, poetas y gente de las más diversidad ocupaciones, y algunos sin ninguna conocida. Cafetómanos empedernidos y conversadores amenos, coincidían en ese lugar dos jefes de redacción: Miguel Tomasini Salcedo, de El Universal, y Daniel Cadena Z., de Novedades.
Solos o en compañía de otros colegas, hablaban de todos los temas y sobre todas las cuestiones. Sin embargo, eran recurrentes los asuntos relacionados con la profesión periodística y en particular la preocupación que compartían por la falta de convivencia entre los jefes de redacción de los periódicos de la capital, que ya para entonces eran muy numerosos.
En efecto, muchos de quienes ocupaban ese cargo ni siquiera se conocían y entre otros la relación era simplemente telefónica y para tratar cuestiones relacionadas con alguna noticia del momento. Tomasini hizo remontar a aquellas conversaciones el origen del Club Primera Plana, ya que poco a poco se concretó la idea de agruparlos en un organismo que le permitiera, al mismo tiempo que desarrollar una mayor convivencia, llevar a cabo algunas actividades de carácter profesional. La tarea no era sencilla, pues las ocupaciones de aquellos que ocupaban las jefaturas de redacción diferían bastante, tenían horarios distintos, cada uno hallaba su propia manera de aprovechar los tiempos que el trabajo les dejaba libres.
El ser gregarios, salvo en las reuniones de compañeros o amigos en el café o en la cantina, no ha sido nunca una característica distintiva de los periodistas. De ahí que no resultara fácil hallar la manera de agrupar a los jefes de redacción.
Relataba Tomasini que él y Cadena decidieron conversar con Víctor Velarde, jefe de redacción de Excélsior, quien acogió la idea con entusiasmo. Más tarde se le unirían Rogelio Rivera Sauceda y Ricardo Pinelo Río, que ocupaban cargos similares en La Prensay El Nacional. Muy valiosa sería la ayuda que les prestó Juan de Dios Pérez Galaz, un inquieto periodista de Novedades. Fue él quien hizo las gestiones para que, llegado el momento, las primeras comidas se celebraran en el hotel Plaza Vistahermosa, ubicado en la esquina de Insurgentes Centro y Sullivan, que durante un tiempo prolongado sería la sede de la nueva agrupación.
En una conversación sostenida con Víctor Velarde, en su casa, meses antes de su muerte, sobre la fundación del Club, él difirió en algunos puntos de la versión de Tomasini. Ajeno a las reuniones del Kiko’s, ya que ni siquiera era afecto al café, sostuvo que quienes se habían reunido para tratar sobre la forma de reunir a los jefes de redacción habían sido Tomasini, Cadena, Rogelio Rivera y él. No hubo, a su juicio, grandes preámbulos: fueron dos comidas en la Plaza Vistahermosa, a las que se invitó a otros colegas, y en la segunda quedó constituido el Club. Desde un principio se planteó la necesidad de que la naciente agrupación tuviera una estructura, así fuera muy elemental, y un nombre. Se habló también, ya desde entonces, de incorporar a secretarios de redacción. A propuesta de Víctor Velarde, en la reunión constitutiva se acordó llamarlo Club Primera Plana, en consideración a que esa época los jefes de redacción tenían a su cargo la estructuración de la plana principal de los diarios. La creación formal del Club tuvo lugar en abril de 1961.
Una nota publicada en Excélsior el 20 de ese mes, que Berta Hidalgo rescató de sus papeles y reprodujo en su libro Entre Periodistas, habla de dicha reunión. Se consigna ahí que el Club Primera Plana tendría como misión principal la de agrupar a los jefes y secretarios de redacción, para constituir un grupo amistoso, tanto en lo que toca al aspecto profesional a la convivencia permanente entre ellos, como en lo familiar. A esta comida asistieron Víctor Velarde, de Excélsior, Miguel Tomasini, de El Universal; Daniel Cadena Z., de Novedades; Rogelio Rivera S., de La Prensa; Antonio Prieto, de El Popular; Ricardo Pinelo Río, de El Universal; William Shanahan, de The News; Alfonso Argudín, de El Universal Gráfico; Fernando Bertrand, de Ovaciones; Eugenio Múzquiz, de Diario de México y Manuel Gutiérrez Balcázar, de El Mexicano. Así mismo, Juan de Dios Pérez Galaz, secretario permanente del Club. Sin querer darle, como sería necesario más tarde, una estructuración más formal, se decidió que encabezaría a la nueva agrupación un presidente del mes, designado con esa periodicidad. El primero fue Miguel Tomasini.
Entre los acuerdos adoptados en esa comida, que la nota mencionada consigna, estuvo el que de que todos los que se adhirieran durante el curso de ese mes abril de 1961 serían considerados socios fundadores. Sin embargo, es un hecho que ese acuerdo nunca fue cumplido, Cuando, tiempo después, nuestros amigos e invitados preguntaban acerca de los orígenes del Club, Miguel Tomasini se refería a aquellos cinco primeros integrantes y así quedó establecido. Una placa en el salón de asambleas, reproduce sucintamente las palabras de Miguel al respecto. Fue así como surgió la que es hoy prestigiada agrupación periodística, que a lo largo del tiempo se ha consolidado y ampliado, hasta llegar a ser lo que representa en el campo del periodismo y de la vida pública de nuestro país en los momentos actuales.